Las grandes compañías tecnológicas han entrado en el sector de la salud
Nuevas tecnologías

Las grandes compañías tecnológicas llaman a la puerta de la salud

Acumulan miles de millones de datos personales al día sobre nuestra ubicación, preferencias y búsquedas. Ahora quieren mantenernos sanos.

Las grandes compañías tecnológicas han entrado en el sector de la salud y ya ofrecen en distintas plataformas aplicaciones para gestionar nuestros datos de salud y bienestar con propuestas como la app Salud, de Apple, o Fitbit, que Alphabet, la empresa matriz de Google, compró hace un año por 2.100 millones de dólares. “Teniendo en cuenta la inversión tan grande que han realizado y el conocimiento técnico tan avanzado, a priori todo parecía indicar que iban a aterrizar en el sector de la salud a lo grande”, apunta el doctor Juanjo Beunza, experto en IA y miembro del grupo Machine Learning Salud de la Universidad Europea. 

Sin embargo, no ha sido así. “Creo que han tenido dos grandísimas dificultades. La primera es poder obtener datos clínicos de millones de ciudadanos, que ofrecen libremente sus datos personales pero que no parecen dispuestos a hacer lo mismo con los clínicos. En segundo lugar, la falta de coordinación con los sistemas sanitarios existentes. No basta con ofrecer un algoritmo de diagnóstico de alzheimer, hay que saber integrarlo en el sistema clínico actual y, sobre todo, adaptarlo a la población final de uso”, recuerda Beunza. 

Para el experto, “está claro que con los miles de datos de que disponen de cada uno de nosotros en nuestro perfil personal hacen increíbles predicciones comerciales que les han llevado a ser las empresas de mayor valor del mundo y de la historia de la humanidad. Pero ese potencial predictivo no se está aplicando, todavía, al entorno salud”. Sin embargo, “el riesgo de un uso inapropiado de esa información y de esas predicciones es paralelo. Y a día de hoy, el modelo de negocio imperante no prima los derechos del ciudadano, sino el beneficio del capital inversor”, concluye. 

Google 

Fitbit. En noviembre de 2019, Alphabet anunciaba la compra de Fitbit por un importe de 2.100 millones de dólares –unos 1.900 millones de euros–. Fitbit es una compañía especializada en productos de tecnología wearable y Alphabet es la empresa matriz de Google. Con la adquisición, la compañía liderada por Sundar Pichai da un paso más hacia el sector de la salud y el bienestar. A principios de año ya había comprado por 40 millones de dólares la división que el fabricante de relojes Fossil había creado para el desarrollo de relojes inteligentes. 

La compra de Fitbit tiene que conseguir ahora la aprobación antimonopolio de la Unión Europea. Para ello la tecnológica ha ofrecido restringir los datos de Fitbit y facilitar que los fabricantes de wearables puedan conectarse a la plataforma Android, dándoles acceso a la interfaz de programación de las aplicaciones de Android. 

El pasado noviembre también estalló la polémica a raíz de un artículo en The Wall Street Journal que denunciaba que empleados de Google habían tenido acceso a los datos médicos personales de millones de pacientes de la compañía hospitalaria Ascensión, el segundo sistema de salud más grande de EE.UU. Esta publicación motivó que Google y el grupo Ascensión firmaran formalmente el acuerdo de transferencia de datos pocas horas después.

Apple 

Salud. Apple también quiere un trozo del pastel y Tim Cook, CEO de la compañía, ya ha asegurado en alguna ocasión que la salud sería la “gran contribución a la humanidad” de la tecnológica. Un informe de CB Insights revela que Apple tendría una estrategia centrada en el paciente, por lo que prioriza la experiencia del consumidor. Y en este sentido, la mayoría de los movimientos de Apple en el sector de la salud están relacionados con aplicaciones y funciones en los dispositivos de los usuarios. La compañía ya define su Apple Watch como “el guardián de la salud”. 

Además, con la llegada de iOS 13, Apple incluyó en su sistema operativo la aplicación Salud, con la que es posible hacer un seguimiento de nuestro estado físico, rastrear la actividad diaria o recibir avisos y notificaciones útiles. También, crear una tarjeta con nuestros datos médicos. 

El software puede monitorizar las calorías que ingerimos y mantener un registro de nuestros patrones de sueño cuando la combinamos con un Apple Watch, ya que recopila datos del iPhone, del Apple Watch y de las apps de terceros. 

Microsoft 

Información en la nube. Microsoft ha creado su propia nube para el sector sanitario. Microsoft Cloud tiene herramientas que permiten mejorar los flujos de trabajo o compartir la información del paciente de forma segura entre equipos. La compañía utiliza software propio que combina con tecnología de socios como la brasileña PBSF, que trabaja en 23 hospitales y ya ha atendido a más de 3.000 bebés con riesgos neurológicos. También la consultora argentina Enfoke, que desde el año 1999 desarrolla, integra y comercializa soluciones tecnológicas innovadoras para la industria de la salud, ha adoptado Microsoft Azure. Enfoke creó la plataforma EGeS (Estrategia y Gestión en Salud), dedicada específicamente al segmento de diagnóstico por imágenes de radiología y alta complejidad. 

En enero de este año Microsoft lanzó AI for Health, un programa en el que invertirá 40 millones de dólares y que pondrá a disposición de investigadores, organizaciones sin fines de lucro y científicos su tecnología de inteligencia artificial para ayudar a hacer frente a algunos de los desafíos más complejos del mundo relacionados con la salud. Desde 2018 llevan a cabo el proyecto Microsoft Immunomics, de medicina de precisión a partir de la IA, y desde 2015, Microsoft Premonition, para el análisis de la salud poblacional, entre otros proyectos. 

Facebook 

Noticias falsas. La compañía de Mark Zuckerberg ha vuelto a las primeras páginas de los periódicos tras ser acusada de desinformar sobre el coronavirus. El movimiento ciudadano Avaaz ha denunciado que la desinformación en la red social habría alcanzado 3.800 millones de lecturas en el último año. Avaaz analizó una muestra de más de 100 noticias falsas sobre el coronavirus en Facebook y el 41% permanecen en la plataforma sin ninguna etiqueta de advertencia. Desde su página corporativa, Facebook explica que “está trabajando junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y ministerios de salud pública en diferentes países, para conectar a las personas con información fehaciente e impedir la propagación de noticias falsas” y anuncia el lanzamiento del Coronavirus Information Center, con las últimas actualizaciones y recomendaciones ofrecidas por organizaciones de la salud globales y locales. 

También ha creado una serie de mapas con datos anónimos de sus usuarios que reflejan sus movimientos y conexiones personales, para que los usen investigadores e universidades.