Pantallas
Consumo de pantallas

Cómo afecta a la salud pasar tiempo frente a una pantalla

Pasar varias horas al día frente a una pantalla —teletrabajando, jugando con el móvil o disfrutando de una serie en la televisión— puede ser dañino para la vista y también para el estado general de salud de las personas.

Es muy probable que la sociedad no sea realmente consciente de todas las horas que pasa delante de una pantalla: trabajando en casa, en la oficina con un ordenador, jugando con amigos en línea o con una videoconsola. También se le suma el uso continuado del móvil para relacionarse y pasar horas en las redes sociales o el de la tableta para leer un buen libro o consultar alguna revista. Hoy en día, las pantallas acompañan a lo largo de la jornada tanto a jóvenes como a adultos. Todo ello afecta irremediablemente a la salud a nivel ocular y cognitivo, y puede generar trastornos del sueño, dolor de cervicales y, evidentemente, problemas de visión.

Uno de los problemas más extendidos en torno a este binomio (pantallas-salud) es el síndrome visual informático (SVI), derivado de una mala ergonomía visual. Sus síntomas más habituales son la fatiga visual, el dolor de cabeza, la sequedad o el picor ocular e, incluso, el enrojecimiento de los ojos. También puede acarrear visión borrosa y dolores musculares. Por otro lado, demasiadas horas expuestos a pantallas puede acabar derivando en el mal del ojo seco. Una persona parpadea 18 veces por minuto, pero cuando mira una pantalla lo hace la mitad de veces. Eso se traduce en sequedad y fatiga visual. Además, actualmente las personas pasan menos tiempo realizando actividades al aire libre y más en interiores, y ahora en verano en estancias donde predomina el uso del aire acondicionado. Todo ello contribuye a que la vista se centre demasiado en una pantalla, y, por lo tanto, como comentábamos antes, que se parpadee menos: eso debilita la acción de la película lagrimal, que debe estar sana e íntegra en la superficie del ojo. Como medida preventiva, en estos casos, se recomienda el uso de lágrimas artificiales para que refresquen los ojos.

Finalmente, el oftalmólogo Roberto Gallego-Pinazo señala que ya se ha demostrado que la popular luz azul que emiten estos dispositivos electrónicos puede alterar el sueño y producir dificultad para conciliarlo cuando son empleados antes de acostarse. Asimismo, dedicar mucho tiempo a una actividad sedentaria, como jugar a videojuegos o ver la televisión, puede ser un factor de riesgo de la obesidad. Es decir, el consumo de pantallas no solo influye en un mal estado de la salud ocular, sino que repercute en el estado general de salud.

Aprender a cuidar la ergonomía visual

El uso inadecuado de las nuevas tecnologías, una mala postura o el actual estilo de vida está provocando el aumento de problemas de salud visual. Muchas de estas molestias, como la visión borrosa o las molestias cervicales, pueden evitarse cuidando la ergonomía de la visión. Aquí tienes tres consejos clave: 

1.- Regla del 20/20/20. Es importante practicar ejercicios oculares y aplicar la regla 20/20/20: cada 20 minutos, descansar 20 segundos mirando a una distancia superior a 20 pies, o lo que es lo mismo: 6 metros. 

2.- Posturas adecuadas. Es importante permanecer erguido frente al ordenador y con la espalda recta para asegurar un buen ángulo de visión.

3.- Distancia y luminosidad. La pantalla debe estar a una distancia prudente, a unos 60 o 70 centímetros de los ojos y a su altura, para no tener que subir o bajar la cabeza. Además, la estancia debe estar suficientemente iluminada. Una mala iluminación causa dolor de cabeza y visión binocular. Hay que evitar que la luz genere reflejos o sombras en la pantalla.