El reto de la longevidad y el compromiso  con la solidaridad intergeneracional

El reto de la longevidad y el compromiso con la solidaridad intergeneracional

El Colegio de Actuarios de Cataluña analiza el impacto del envejecimiento en las primas y plantea una fórmula de redistribución que protege a los asegurados más vulnerables.

POR Compartir | 13 Enero 2026

La transformación demográfica actual, marcada por una sociedad más longeva y con necesidades médicas crecientes, ha llevado a la mayoría de las aseguradoras a impulsar modelos de prima basados en la personalización del riesgo individual: edad, historial clínico, hábitos o uso previsto de los servicios. Este enfoque, si bien maximiza la eficiencia económica a corto plazo, tiene un impacto directo sobre los colectivos más vulnerables.

“La personalización extrema rompe con la lógica fundacional del seguro como mecanismo de protección mutua. Cuando las primas aumentan de manera exponencial con la edad, se termina generando un efecto de expulsión en el momento de la vida en que las personas más necesitan la atención médica”. Esta es una de las principales conclusiones expuestas por Víctor Molina, responsable actuarial de Assistència Sanitària, en la conferencia “El reto de la longevidad en los seguros de salud”, organizada por el Colegio de Actuarios de Cataluña.

En la conferencia se evidenció que este efecto no solo tiene implicaciones individuales, sino también colectivas: personas que, una vez jubiladas y con ingresos más limitados, se ven incapaces de asumir primas crecientes y, por tanto, quedan fuera del sistema privado en el momento de máxima vulnerabilidad.

En un contexto de desigualdades territoriales y de un aumento constante de la población de más de 70 años –que ha subido 9 puntos porcentuales desde 1975–, este fenómeno adquiere una dimensión especial.

 

La respuesta alternativa, basada en la solidaridad intergeneracional

Ante este escenario, Assistència Sanitària aplica una fórmula diferente. La entidad, creada por médicos con vocación de servicio al paciente y controlada por una cooperativa, mantiene un modelo de actualización de primas que evita que la cuota se incremente por el uso individual de los servicios. La piedra angular de este sistema es la tasa de solidaridad intergeneracional, un mecanismo que redistribuye parcialmente el coste del riesgo asociado a la edad.

Pese al menor atractivo en términos de eficiencia económica o maximización de beneficios, el Dr. Ignacio Orce, presidente de Assistència Sanitària, defiende que optar por esta fórmula “es un acto de responsabilidad colectiva y de sostenibilidad del propio modelo de salud”. También afirma que “no se trata de que unos paguen por otros, sino de que todos contribuyan a un sistema que los protegerá en el futuro”. 

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