True Crime

‘True Crime’: la fascinación por las tramas oscuras

Estas son las claves del éxito del ‘True Crime’, un género en tendencia que repasa los crímenes más sonoros de la historia para analizarlos en profundidad.

POR Laura Martos | 11 Enero 2024

Dentro de la condición humana, el perfil del asesino es uno de los más polemizados históricamente. Desde concepciones como el mal, la traición o la locura, los límites que separan la moral y las conductas psicopatológicas despiertan, cuando menos, curiosidad. Y, en muchas ocasiones, buscamos explorar los motivos que mueven a las personas a cruzarlos. Por eso, las dos características que debe cumplir todo true crime son su narrativa, basada en un crimen real contado por allegados y profesionales que estuvieran relacionados con el caso, y su mediatización. Este segundo elemento es incluso más importante, porque recupera desde qué punto de vista se contó y qué influencia tuvo en el proceso judicial. Y es que este género no solo pone el foco en la investigación, sino en las teorías de conspiración paralelas, los circos mediáticos o la crítica a las instituciones y al sistema judicial.

 

De Capote a Berlinger

Es difícil hablar de un origen concreto en el true crime. Son muchos los especialistas en el género que afirman que entre 1500 y  1700 ya existían publicaciones que informaban a los lectores sobre los delitos capitales, un antecesor de las columnas de sucesos que a día de hoy siguen presentes los periódicos. Sin embargo, el primer suceso tratado de forma divulgativa podríamos leerlo en la obra maestra en la que Truman Capote narró el asesinato de la familia Clutter en Holcomb, Kansas, a manos de Dick Hickock y Perry Smith. A Sangre fría, un trabajo periodístico-literario que abarcaba tanto los hechos que acontecieron en 1965 como el terror que invadió a los vecinos y familiares de las víctimas, fue el nacimiento de una nueva manera de entender y , sobre todo, consumir el crimen. 

 

Después de aquello, Estados Unidos ha sido la cuna de este género documental. La razón es evidente: se trata, con diferencia, el país con más asesinos en serie del mundo, desde el caso de Lizzie Borden, en 1892, hasta Ted Bundy, Jeffrey Dahmer o Ed Gein, que inspiró a Thomas Harris para su novela El silencio de los corderos o a Robert Bloch para Psicosis. Joe Berlinger, por lo tanto, no fue el primer productor que se interesó por las investigaciones policiales más mediatizadas, pero sí fue quien puso el testimonio del asesino a disposición del público, dando respuesta a la pregunta que suele impregnar cualquier crimen: ¿Por qué hicieron lo que hicieron?

 

En cualquier caso, está claro que el éxito de este género podría explicarse por sí solo: la lista de sucesos que han aterrorizado al mundo –Amanda Knox, El caso Watts, Tiger King, El timador de Tinder, Bad Vegan...– o a nuestro país –El caso Asunta, Alcàsser, Las últimas horas de Mario Biondo, ¿Dónde está Marta?...– es tan larga que no han dejado de producirse documentales y películas desde aquel fenómeno de The Jinx o el pódcast Serial. Y, ahora, figuras como Berlinger o Carles Porta han atravesado las puertas de todas las casas invitando al espectador a revivir sucesos que cuestionan seriamente el comportamiento humano y activan en todos nosotros un instinto de supervivencia de lo más primario. 

 

Cuatro documentales imprescindibles del género

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