Tres de cada cuatro europeos respaldan la economía social
Un Eurobarómetro revela que el 75 % de los ciudadanos europeos considera que la economía social es un pilar clave para el bienestar colectivo, con un impacto especialmente relevante en la salud y los cuidados.
Un Eurobarómetro especial de la Comisión Europea revela que el 75% de los ciudadanos de la UE considera que la economía social, integrada por cooperativas, mutualidades, fundaciones y asociaciones, es un pilar esencial para el bienestar colectivo, con un impacto especialmente destacado en los ámbitos de la salud y los cuidados.
El estudio, titulado La economía social en la vida de los europeos, se basó en 26.410 entrevistas realizadas en los 27 Estados miembros durante mayo de 2025 y confirma el peso creciente de este modelo ante desafíos como la dependencia y la atención primaria. Según los resultados, los europeos perciben a la economía social como líder en sectores clave.
El área de salud y cuidados es donde reconocen un mayor impacto, por delante de educación o vivienda. Los ciudadanos subrayan su capacidad para ofrecer servicios accesibles, gestionar centros sociosanitarios y reducir desigualdades mediante la reinversión de beneficios en las propias comunidades.
La economía social, motor de bienestar y apoyo ciudadano en Europa
Más de la mitad de los encuestados (56%) ha tenido algún tipo de relación con estas organizaciones en los últimos cinco años, bien como voluntarios, donantes o clientes y usuarios. En el ámbito sanitario, esta presencia se traduce también en una sociedad civil que apoya la salud mental, la atención a largo plazo o la cobertura en zonas rurales poco atendidas.
La demanda de apoyo público es clara: el 88% de los europeos cree que las instituciones deben respaldar la economía social, el 86% reclama mayor sensibilización y apoyo para crear nuevas entidades, y el 80% aboga por financiación pública directa. Países Bajos e Irlanda presentan las percepciones más favorables, mientras Grecia y Bulgaria muestran menor implantación. La vicepresidenta europea Roxana Mînzatu anunció que estas conclusiones se integrarán en la revisión del Plan de Acción de Economía Social prevista para 2026.
El respaldo ciudadano confirma la solidez de un modelo que, con 11,5 millones de empleos en Europa, desempeña un papel cada día más consolidado en el continente.