A pesar de los avances científicos, todavía queda mucho por conocer sobre el efecto real de las cremas solares en el medio marino.

El impacto de la crema solar en el mar y en la biodiversidad

Los expertos alertan del impacto de la crema solar en el mar y de sus consecuencias. ¿Existen alternativas más respetuosas con el entorno?

POR Compartir | 10 Agosto 2026

Cada vez existe más conciencia respecto a los riesgos que conlleva la exposición prolongada al sol y la importancia de utilizar fotoprotectores para proteger la piel. Esta preocupación, sumada al auge anual del turismo costero y marino, está provocando que cada verano aumente el uso de estos productos.

El problema es que el uso de protección solar esconde un riesgo que afecta a la biodiversidad marina sin que apenas se perciba. Se estima que cada año terminan en el mar entre 6.000 y 14.000 toneladas de crema solar. Parte de estos residuos contiene filtros ultravioletas (UV) y otras sustancias químicas que se dispersan en el agua y afectan a la reproducción y crecimiento de muchas especies. 

Aunque los expertos advierten de que aún queda mucho por investigar sobre el impacto de la crema solar en el mar, los estudios más recientes ya sugieren que algunos de estos compuestos pueden alterar procesos biológicos esenciales en distintos organismos marinos. Además, pueden contribuir al deterioro de ecosistemas especialmente vulnerables.

 

¿Cómo llegan las cremas solares al océano?

Cuando entramos en el agua después de aplicarnos protector solar, parte del producto se libera directamente en el mar. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), algunos de los ingredientes presentes en los fotoprotectores pueden permanecer en el medio acuático y acumularse en distintos organismos marinos.

Esto se debe a que muchos de estos productos contienen filtros UV, unas sustancias diseñadas para absorber o reflejar la radiación solar. Los científicos han demostrado que ciertos filtros químicos tienen efectos perjudiciales sobre algunas especies marinas

Por ejemplo, en las algas verdes, el impacto de la crema solar en el mar provoca dificultades en su crecimiento y fotosíntesis. De la misma forma, otros animales como los peces, los mejillones y los erizos de mar pueden presentar complicaciones en la reproducción y provocar defectos en las crías. 

 

Arrecifes de coral, los más afectados por el impacto de la crema solar en el mar

El coral, además de ser apreciado por su singularidad, es esencial para mantener el equilibrio marino. Cuando están sanos, proporcionan protección costera frente a las corrientes marítimas y ofrecen alimento y refugio para numerosas especies. Además, son clave para muchos tratamientos médicos por sus beneficios antiinflamatorios, anticancerígenos y de reparación ósea. 

Sin embargo, muchos de los arrecifes se encuentran en situación vulnerable debido al cambio climático, la pesca insostenible, la contaminación, la urbanización de las costas y las especies invasoras, entre otros. De hecho, muchas de las especies están en peligro de desaparición y forman parte de la Lista Roja de la UICN

Imagen de un arrecife de coral

El impacto de la crema solar en el mar también afecta al coral. Muchas organizaciones y expertos alertan que las sustancias de los fotoprotectores afectan a sus tejidos y pueden dañar al ADN, deformar a los pólipos más jóvenes o inducir blanqueamiento. 

 

La ciencia busca soluciones para reducir el impacto de las cremas solares en el mar

A pesar de los avances científicos, todavía queda mucho por conocer sobre el efecto real de las cremas solares en el medio marino. Los filtros UV se consideran contaminantes emergentes, ya que su presencia en el medioambiente se empezó a estudiar hace relativamente poco tiempo.

Uno de los retos actuales de las investigaciones es reducir el impacto ambiental de las cremas solares sin afectar a la protección frente al sol. Con este objetivo, varios proyectos del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) estudian la toxicidad de estos productos y desarrollan herramientas para evaluar su impacto ambiental antes de que salgan al mercado.

Por otra parte, algunos investigadores también trabajan en sistemas capaces de detectar la presencia de filtros solares en las aguas costeras. Gracias a ellos, se podría monitorizar la calidad ambiental de las playas y entender mejor el alcance de esta contaminación. 

 

Entonces, ¿es posible proteger la piel y el océano?

No cabe duda de que el uso de crema solar es necesario para cuidar nuestra piel, especialmente en momentos de plena exposición, como los días de playa. Por eso el objetivo no es dejar de usarla, sino avanzar hacia productos más respetuosos con el medioambiente.

Hoy por hoy, no existe un fotoprotector completamente inocuo para los ecosistemas marinos, aunque sí hay fórmulas con un impacto menor sobre la biodiversidad: las creadas con compuestos inorgánicos, es decir, minerales como el dióxido de titanio y el óxido de zinc.

Mientras avanzan las investigaciones, los expertos recomiendan complementar el uso de protector solar con otras medidas, como la ropa y los accesorios con protección UV o buscar sombra en las horas de más sol.

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