¿Qué países lograran la huella de carbono neutra en 2050?
Diez años después del Acuerdo de París, el termómetro geopolítico actual plantea si los objetivos climáticos que se marcaron siguen siendo posibles.
Cuando finalizó el COP21 en 2015, los representantes de 193 países, incluida la Unión Europea al completo, aplaudieron enérgicamente las decisiones que se habían tomado. El conocido como Acuerdo de París sustituía al Protocolo de Kyoto de 1997 como hoja de ruta mundial para paliar los efectos del cambio climático.
Los firmantes de ese acuerdo se comprometieron jurídicamente a evitar por todos los medios que la temperatura global aumentase más de 2º respecto a niveles preindustriales. Para ello, el artículo 4 de dicho tratado comprometía a los firmantes a lograr la huella de carbono neutra antes de 2050.
Una década después, si bien la temperatura del planeta se ha reducido ligeramente respecto a las previsiones iniciales, los fenómenos climáticos extremos se han convertido, desgraciadamente, en habituales. Además, el 2024 fue el año más caluroso a nivel mundial desde que hay registros, superando ya los 1,5º respecto a la era preindustrial.
Pero, ¿qué significa 'huella de carbono neutra'?
Si bien el planeta ha tenido numerosos cambios climáticos a lo largo de su existencia, provocados por causas naturales, el aumento de la temperatura y la proliferación de fenómenos extremos en la actualidad (lluvias torrenciales y sequías prolongadas) está demostrado que tienen una causa androgénica. Es decir, debido a la actividad humana.
El objetivo de fijar esta neutralidad para el año 2050 fue respaldado por la gran mayoría de países firmantes de los acuerdos de la COP21. En la Unión Europea, en el año 2019 se firmó el Pacto Verde Europeo, que obliga a todos los países de la Unión a tomar las medidas necesarias para este objetivo.
Además, también se han adoptado medidas de carácter económico, como son la compensación de carbono o el mecanismo de ajuste en frontera. Estas medidas suponen la inversión en sectores no contaminantes (energía renovable o eficiencia energética) y la imposición de precios más altos a los productos importados procedentes de países menos estrictos en materia ecológica.
¿Qué países lograrán la neutralidad de carbono en 2050?
Hasta la fecha, seis de los 193 países ya han logrado alcanzar la huella de carbono neutra. Bután, Surinam, Gabón, Benin, Guyana y Comoras son neutros e incluso negativos en emisiones de carbono, y por lo tanto lideran la carrera hacia las emisiones netas. Aun así, se trata de países con mucha vegetación y poca industria, por lo que su impacto en el cómputo global es muy reducido.
Por otra parte, la legislación Europea es firme en su defensa y los miembros de la UE en su conjunto están muy comprometidos, destacando España como líder de la OCDE en la transición energética. Esto es gracias, especialmente, a las numerosas inversiones que se han realizado los últimos años en energías renovables. También destaca Noruega como líder en energía hidroeléctrica.
Además, países asiáticos como Japón, Singapur o Vietnam también mantienen firme su compromiso con la neutralidad de carbono, a la par que los americanos Chile, Brasil, Colombia, México y Perú.

China, EEUU y Rusia desestabilizan los objetivos climáticos
El caso de China, sin embargo, es controvertido. Convertida en las últimas décadas en la fábrica del mundo, es una de las cinco potencias con mayores emisiones de CO2 a nivel mundial. Por ello, la transición energética hacia la huella de carbono neutra supone una transformación a tan gran escala, que sus líderes decidieron retrasar su compromiso hasta el 2060. Aun así, en los últimos años se ha convertido en el líder absoluto de la automoción eléctrica y han presentado varios planes para lograr llegar a estos acuerdos.
Por la parte negativa tendríamos a Rusia, que, si bien igual que China decidió retrasar el compromiso hasta el año 2060, no ha presentado ningún plan ni legislación firme que apunte a moverse hacia allí.
Cabe esperar que los adláteres de Trump a lo largo y ancho del planeta no apliquen su misma lógica, o todo aquello conseguido hasta ahora quedará en nada, y el futuro climático del planeta será mucho más oscuro.