Nuestro día a día está rodeado de sustancias químicas que inhalamos constantemente y que pueden afectar negativamente a la salud.

Alternativas menos nocivas a los ambientadores químicos

Según la OMS, pasamos más del 80% de nuestra vida en interiores. Ya sea en casa o en el trabajo, durante horas respiramos un aire que, a menudo, está contaminado.

POR Àngela Zorrilla | 23 Enero 2026

Cada vez más personas buscan opciones que cuiden el medio ambiente y, sobre todo, mantengan limpios y perfumados esos lugares. Desde detergentes y productos de limpieza, fibras de alfombras o colchones usados, hasta ambientadores químicos en lavabos o recibidores. Nuestro día a día está rodeado de sustancias químicas que inhalamos constantemente y que pueden afectar negativamente a la salud. El aire que respiramos es un factor decisivo en nuestra salud. 

Esta situación ha impulsado que cada vez sean más las personas que buscan alternativas naturales para limpiar, desinfectar y perfumar el hogar y los lugares de trabajo. Esta tendencia al alza, además, ayuda a proteger el medio ambiente y contribuye a seguir un estilo de vida más sostenible y consciente con el bienestar de las personas y su entorno. 

 

Químicos en casa: peligro constante (y poco visible)

Los productos de limpieza y ambientadores convencionales suelen contener compuestos como cloro, amoníaco, formaldehído o tolueno. Estar expuestos a estas sustancias, en muchos casos, acaba provocando irritación de ojos, nariz y garganta, dolor de cabeza, mareos o fatiga. Según la OCU, algunos ambientadores y aceites industriales pueden emitir más benceno, por ejemplo, que el propio humo del tabaco.

El riesgo aumenta cuando la ventilación en las casas es insuficiente o la humedad y temperatura son muy elevadas. Un gesto tan sencillo como abrir las ventanas 20 o 30 minutos al día permite renovar el aire, reducir los contaminantes y mejorar la calidad del aire de cualquier hogar. De hecho, según la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.), el 72% de la exposición a químicos ocurre dentro de edificios.

Por eso, el primer paso para un ambiente más saludable es identificar y reducir el uso de estos productos llenos de químicos nocivos. Se aconseja, por ejemplo, revisar las etiquetas y prestar atención a los pictogramas de riesgo. Con esta información, será más fácil elegir otras opciones más seguras para la salud y el planeta. 

 

Perfuma tu casa sin ambientadores químicos

Hoy en día, existen muchas alternativas naturales y ecológicas que permiten mantener la casa limpia, desinfectada y sin malos olores. Todo ello, además, sin poner en riesgo el medio ambiente ni la salud. Ingredientes como el vinagre blanco, el limón, los aceites esenciales o el bicarbonato de sodio son muy eficaces a la hora de preparar ambientadores y otros productos de limpieza del hogar. 

Además de ser más económico, elaborar desinfectantes, limpiadores multiusos o fragancias eco te permite controlar exactamente qué estás usando. Con estos productos caseros, es posible disfrutar de un hogar limpio y con un olor fresco y natural sin poner en riesgo la salud. 

Un ejemplo sencillo para la cocina (una de las estancias donde la grasa y los malos olores se acumulan) es mezclar partes iguales de vinagre y agua en un pulverizador, añadiendo el jugo de medio limón. Este spray limpia, desengrasa y deja un aroma fresco. 

 

Ideas para preparar un ambientador natural

Si necesitas más alternativas naturales, eficaces y fáciles de preparar, aquí tienes otras opciones. No olvides que perfumar la casa no tiene por qué significar inhalar tóxicos. 

  • Difusores de aceites esenciales: Elige mezclas relajantes (lavanda, melisa, bergamota), energizantes (limón, pino, naranja) o antivirales (eucalipto, árbol de té, clavo).
  • Inciensos artesanales: Los elaborados con resinas naturales emiten menos toxinas que los industriales y no contienen ni tintes ni aromas sintéticos.
  • Sprays aromáticos: Combina agua, un poco de alcohol y aceites esenciales, o infusiones de limón, canela, romero y clavo para conseguir un aroma instantáneo y seguro.
  • Bicarbonato y plantas secas: Colocar bicarbonato en neveras, cubos de basura o baños absorbe malos olores. Los saquitos de lavanda, romero o menta aportan fragancia natural a armarios y pequeñas habitaciones.
  • Algodones aromatizados: Si colocas unos algodones impregnados con aceites esenciales en la bolsa de la aspiradora, liberarán aroma mientras limpias.

     

 

Con estos ambientadores menos nocivos para la salud y mucho más seguros, tu hogar estará realmente limpio, fresco y perfumado de forma natural y sin recurrir a químicos innecesarios. Este pequeño cambio está lleno de grandes beneficios para ti y los tuyos y te acerca hacia un hogar más saludable y consciente. 

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