De postre, ¿mejor yogur o fruta?
Cómo finalizar una comida saludable eligiendo yogur o fruta de postre.
A la hora de escoger un postre saludable, hay dos claros protagonistas: la fruta y el yogur. Ambos representan opciones nutritivas y fáciles de incorporar a la alimentación diaria. Pero ¿cuál es la mejor elección? En este artículo hablamos de las ventajas de cada uno y en qué situaciones puede ser más conveniente elegir yogur o fruta.
La mejor elección: la fruta
La fruta fresca es, en general, el postre más recomendable. Aporta fibra, vitaminas, minerales y otras sustancias antioxidantes que contribuyen, entre otras cosas, al buen funcionamiento del sistema inmunitario. A pesar de los mitos que existen alrededor de este grupo de alimentos, los expertos coinciden en que, en población sana, cualquier momento del día es bueno para comer fruta: como postre, en el desayuno, a media mañana o en la merienda.
Generalmente, las frutas frescas tienen un bajo contenido en grasa (menos del 1%) y proteínas, siendo el agua su componente principal (hasta un 90%, en algunas variedades). También destaca su contenido en hidratos de carbono simples (azúcares), fibra (como las pectinas) y micronutrientes esenciales (como vitaminas y minerales).
Algunas consideraciones sobre el consumo de fruta
La fruta debe consumirse entera o a trozos, no en forma de zumo ni en conservas en almíbar. De forma moderada, también pueden consumirse frutas desecadas o deshidratadas, como las pasas, los higos secos o los orejones. Si bien es cierto que estas opciones son más calóricas y cuentan con una mayor concentración de azúcar, pueden ser interesantes para incluir en dietas para deportistas.
Otra opción válida: el yogur natural
El yogur natural es otro de los postres más recurrentes y una alternativa interesante para completar una comida. Aporta proteínas de alto valor biológico, calcio y bacterias vivas (probióticos), en concreto, Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Gracias a ellas, el yogur es uno de los alimentos más recomendables para cuidar la salud digestiva.
A diferencia de la fruta, los lácteos (incluyendo el yogur) no resultan indispensables para llevar una dieta saludable. De hecho, las recomendaciones de consumo son de 0 a 2 raciones diarias, por lo que son alimentos opcionales. Cabe mencionar que los postres lácteos industriales, como las natillas o los flanes, no forman parte de la categoría de lácteos recomendados.
Cómo escoger un buen yogur
Actualmente, el mercado ofrece una amplia variedad de yogures, lo que puede dificultar hallar la opción adecuada. Un buen yogur debe tener una lista de ingredientes más bien corta: leche, fermentos lácteos y, en algunas ocasiones, también cuajo.
En cambio, es preferible evitar todos aquellos yogures que contengan azúcares añadidos, edulcorantes artificiales, sabores o aromas artificiales, pues son considerados productos malsanos y no son aconsejables para consumir de forma habitual.
Tampoco se recomienda añadir azúcar, edulcorantes ni miel al yogur natural. Para agregar sabor, se puede recurrir al uso de canela en polvo, coco rallado, semillas o fruta fresca troceada. Combinar fruta y yogur es una excelente forma de obtener un postre más saciante que, además, ¡está delicioso!
¿Qué hay de las alternativas vegetales?
Cada vez disponemos de más tipos de yogures vegetales, generalmente elaborados a base de soja, coco o avena. Pueden ser alternativas adecuadas para aquellas personas que no consumen lácteos, pero resulta imprescindible revisar su composición.
Muchos de estos productos contienen azúcares añadidos, edulcorantes artificiales y aditivos innecesarios. Lo ideal es escoger yogures vegetales sin azúcar añadido y que contengan fermentos vivos.
Conclusión
Si bien la fruta es el postre saludable por excelencia, el yogur natural también puede ser una opción interesante, siempre que se escoja correctamente. En definitiva, lo más relevante es el patrón alimentario global. Si se consumen las raciones recomendadas de fruta en otros momentos del día, incluir un yogur natural como postre es una opción totalmente válida.
Por otro lado, la combinación de ambos alimentos –un bol de yogur natural con fruta fresca– representa un postre perfecto para nutrirse sin renunciar al placer.