ntes de caminar por superficies irregulares o terrenos abruptos, es recomendable comenzar de manera gradual

4 beneficios que podrías notar al ir descalzo

Se ha demostrado que ir descalzo puede reducir los signos de la ansiedad y mejorar la movilidad de la musculatura del pie.

POR Compartir | 27 Agosto 2026

En muchas regiones y culturas, ir descalzo se considera una práctica común y natural. En países asiáticos como Japón, China o Corea, quitarse los zapatos al entrar en casa es prácticamente una norma no escrita. En la India, además, esta costumbre se interpreta como una muestra de respeto y pureza, especialmente al acceder a templos y hogares. Incluso en Australia es relativamente frecuente ver a personas caminar descalzas por la calle o entrar así en algunos establecimientos.

Aunque para muchas personas pueda parecer una práctica poco higiénica o incluso arriesgada, hacerlo de forma controlada podría aportar beneficios para el bienestar físico y emocional. De hecho, algunas investigaciones, entre ellas un estudio publicado en Medicina Naturista, han analizado los posibles efectos positivos de caminar descalzo sobre el estrés, la movilidad y la salud del pie.

 

¿Qué ocurre en el cuerpo cuando vamos descalzos?

Ir descalzo obliga a los pies a trabajar de forma diferente. Esto se debe a que, cuando usamos calzado, especialmente tacones, chanclas o modelos rígidos, el pie pierde parte de su movilidad natural. Como consecuencia, algunos músculos trabajan en exceso mientras que otros se debilitan.

Cuando vamos sin zapatos, modificamos la forma de apoyar el pie sobre el suelo y la postura corporal, de manera que la fuerza de impacto se distribuye de forma distinta y no recae exclusivamente sobre el talón. 

Además, ir descalzo también se practica como parte del grounding o earthing, una práctica que busca favorecer el bienestar emocional a través del contacto con el entorno. Consiste en poner la piel en contacto con la naturaleza para liberar la tensión mental y para mejorar la conexión con el presente. 

 

Empezar a ir descalzo de forma segura

Antes de caminar por superficies irregulares o terrenos abruptos, es recomendable comenzar de manera gradual. Lo ideal es pasar cortos periodos de tiempo descalzo para que los pies se adapten progresivamente a la nueva forma de apoyo y al trabajo muscular que exige esta práctica.

Durante las primeras semanas es normal notar cierta sensibilidad o molestias en la planta del pie, el tendón de Aquiles o las pantorrillas. Estos síntomas suelen disminuir a medida que los músculos y tejidos se fortalecen y se acostumbran al nuevo estímulo.

Elegir bien el terreno también es fundamental. Los espacios seguros y controlados, como el interior de casa, el jardín, el gimnasio o la playa, son opciones adecuadas para iniciarse. A medida que el cuerpo se adapta, se puede progresar hacia superficies más variadas, siempre de forma gradual y prestando atención para evitar pisar objetos que puedan provocar lesiones.

 

4 razones para ir descalzo

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