Cómo reducir la caída del cabello estacional
La caída del cabello en algunas épocas del año suele ser temporal, aunque ciertos cuidados pueden contribuir a minimizarla.
Durante los cambios de estación, especialmente en otoño, es normal que detectemos una mayor caída del cabello. Sin embargo, no siempre hay motivo para alarmarse: se trata de un proceso fisiológico relacionado con el ciclo natural de los folículos pilosos, que se compensa con el nacimiento de nuevos cabellos.
Los expertos señalan que esta fase de caída puede durar de 2 a 4 meses, y es común notar una leve pérdida de cabello. Ahora bien, si esta etapa se prolonga más de lo normal o se percibe menos volumen, densidad y un pelo más débil, puede ser señal de que nuestro organismo necesita un cuidado extra durante esta época.
Fases del ciclo capilar
El ciclo de vida del cabello se divide en tres fases que se suceden de forma continua. Es decir, mientras unos cabellos se desprenden, otros nuevos crecen para reemplazarlos. Estas son las principales etapas del proceso de renovación capilar:
- Fase anágena: es cuando el cabello crece de manera activa. Tiene una duración aproximada de entre dos y siete años y es la fase en la que se encuentra la mayor parte del cabello.
- Fase catágena: es una etapa breve de transición en la que el folículo piloso reduce su actividad, por lo que la conexión entre el cabello y el folículo se debilita progresivamente.
- Fase telógena: es la última fase del ciclo capilar y suele durar entre uno y tres meses. Durante este tiempo, el cabello va desprendiéndose del folículo para dejar paso a un nuevo cabello.
Cómo reducir la caída del cabello estacional
Aunque la alopecia estacional forma parte del proceso natural del cuero cabelludo, existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a minimizar la caída durante estas etapas:
- Cuidar el cabello desde el interior. Mantener una dieta rica en verduras, proteínas, vitaminas y minerales contribuye a fortalecer el cabello y favorecer su crecimiento.
- Utilizar un champú que estimule el cuero cabelludo. Elegir productos formulados para fortalecer la fibra capilar y estimular el crecimiento puede ayudar a mejorar la densidad del cabello.
- Reducir los niveles de estrés. Diversos estudios han demostrado que el cortisol puede alterar el ciclo natural de los folículos pilosos. Las técnicas de relajación, la actividad física o las respiraciones controladas pueden liberar las tensiones acumuladas durante el día.
- Reducir la tracción. Peinados como coletas, trenzas muy apretadas o moños tensos ejercen una presión constante sobre la raíz y pueden debilitar el folículo. Por el contrario, es mejor optar por peinados sueltos o poco tirantes.
- Peinar el cabello con suavidad. A la hora de utilizar un cepillo, es recomendable optar por uno de cerdas suaves y manipular el cabello con delicadeza.
- Mantener unos niveles adecuados de vitamina D. Se ha descubierto una estrecha relación de esta vitamina con la salud capilar. Para aumentarla, es fundamental exponerse al sol de forma moderada y segura.
¿Cuándo la caída del cabello estacional puede indicar otro problema?
Cuando la caída del cabello es estacional y no existe un problema subyacente, es posible prevenirla. Sin embargo, si esta fase se prolonga más de lo habitual, o bien el cabello cae más rápido de lo que vuelve a crecer o aparecen otras molestias, puede ser un indicio de que existe alguna alteración que conviene valorar con un especialista.
Este evaluará el caso, identificará la posible causa y, si es necesario, indicará el tratamiento más adecuado para frenar la pérdida capilar y favorecer la recuperación del cabello.