Arte tokenizado, ¿el futuro del coleccionismo?
Un nuevo modelo de compraventa artística digital permite adquirir obras clásicas y modernas a precios asequibles y con propiedad compartida.
Durante décadas, las obras artísticas se han considerado un activo refugio, es decir, una forma de proteger y estabilizar el patrimonio. El arte ofrece grandes expectativas de revalorización y se mantiene estable en los periodos de alta volatilidad económica y financiera.
No obstante, durante décadas, la compraventa de pinturas de alto valor ha estado reservada a los grandes patrimonios e inversores especializados con gran capital. Pero, ¿y si tener un Pablo Picasso o Andy Warhol fuese, ahora, más accesible que nunca? En 2021 surgió el arte tokenizado, una manera digital de adquirir obras en copropiedad que ha cambiado las reglas del sector artístico.
Así funciona el arte tokenizado
El nuevo modelo permite a los artistas replicar sus pinturas en formato digital y dividirlas en un número determinado de NFTs, conocidos como tokens. Estos se almacenan en la blockchain y se comercializan en plataformas especializadas. Cada token vendido representa una parte de la propiedad de la obra de arte, lo que permite que varios usuarios puedan compartir la posesión de una misma pieza.
Acceder a este mercado es relativamente sencillo. El único requisito es disponer de una billetera digital y criptomonedas. A partir de ahí, el usuario puede acceder a plataformas especializadas donde se comercializan las obras tokenizadas. En estos espacios se indica el tipo de venta, es decir, si esta se vende a precio fijo o mediante una subasta con tiempo limitado.
Al adquirir un token, también se obtiene una fracción de la obra. Esta puede almacenarse, exhibirse en galerías virtuales o revenderse en el mercado. Algunas de las creaciones más famosas en la blockchain son The Merge y Everydays: The First 5000 Days. Además, entidades y museos están versionando y vendiendo tokens de obras clásicas, como El beso de Gustav Klimt.
Una nueva forma de adquirir arte
El sistema de cripto arte está democratizando el mercado artístico, ya que permite acceder al mercado internacional con menos capital y convertirse en copropietario de distintas obras artísticas. Para los artistas, es una oportunidad para recaudar fondos para futuras creaciones y seguir manteniendo la propiedad física.
Sin embargo, el interés por el arte tokenizado no es únicamente tecnológico o artístico. Algunas entidades financieras han señalado que este modelo reduce algunos costes de intermediación, como los asociados a las casas de subastas. Además, la tecnología blockchain crea un historial de propiedad y precios, lo que aporta más transparencia a los coleccionistas e inversores interesados.
¿Hacia dónde va el futuro del coleccionismo en arte?
El mayor atractivo de una obra de arte para un coleccionista es su contemplación y exhibición en formato físico. No obstante, la tokenización ofrece otras oportunidades para adquirir pinturas en la era digital: permite comprar fracciones de obras, exhibirlas virtualmente y, en algunos casos, ofrece a los copropietarios beneficios exclusivos.
Entonces, ¿el futuro del coleccionismo es el arte tokenizado Hay aspectos que el entorno digital no puede igualar, como la satisfacción de adquirir un cuadro único de forma exclusiva. Por ello, es posible que la tecnología blockchain no sustituya completamente al coleccionismo tradicional, aunque sí está redefiniendo sus reglas y el futuro de las bellas artes.
4 obras de arte clásicas tokenizadas
“14 Small Electric Chairs” de Andy Warhol
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La pintura de Andy Warhol, valorada en 5,6 millones de dólares, ha sufrido varios intentos de venta fallidos dentro del mercado tradicional, aunque encontró una nueva vía en el entorno digital. En 2018, la plataforma Maecenas la tokenizó y subastó a través de la blockchain, convirtiéndola en la primera dentro del mercado del criptoarte. En total, se recaudaron 1.78 millones de dólares y más de 800 postores se inscribieron en la subasta.
“La joven de la perla” de Johannes Vermeer
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En 2024 se lanzaron dos versiones del famoso cuadro de Vermeer en la blockchain. La primera fue una réplica original de La joven de la perla en 3D con un total de 250 tokens disponibles. La segunda fue una versión limitada y exclusiva con solo 13 tokens, acompañados de una impresión de la obra con calidad museística.
“Fillette au Béret” de Pablo Picasso
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Fillete au Béret se ha convertido en la primera obra de arte tokenizada de Pablo Picasso. Su lanzamiento en la blockchain, en 2022, democratizó el acceso a la obra y abrió la posibilidad de adquirir una porción por 6.000 dólares.
“Salvator Mundi” de Leonardo Da Vinci
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La pintura, atribuida a Da Vinci, es la obra de arte más cara hasta la fecha. En noviembre de 2017 se vendió por 450 millones de dólares en una subasta de Christie’s en Nueva York. Actualmente, Salvator Mundi ha sido reproducido como un activo digital por Bridgeman Images, una empresa internacional de licencias de imágenes, en colaboración con la plataforma de activos digitales ElmonX.