Cómo curar un resfriado en verano
El mal uso del aire acondicionado y los cambios bruscos de temperatura irritan las vías respiratorias y aumentan el riesgo de sufrir un resfriado en verano.
Los resfriados en invierno son un problema de salud habitual debido a los cambios de temperatura y a la exposición a virus respiratorios. Por lo general, los síntomas mejoran con el descanso, con una buena hidratación y, en algunos casos, con fármacos para aliviar las molestias. Pero, ¿qué ocurre cuando aparece un resfriado en verano?
Aunque parece menos frecuente, algunas personas pueden tener congestión nasal, tos y fiebre durante los meses de más calor. Y, precisamente porque estos síntomas suelen asociarse con el frío, es común desconocer cómo mejorar un constipado en esta época del año.
¿Por qué podemos contraer un resfriado en verano?
El verano y el invierno son dos estaciones diferentes, pero los catarros en ambas estaciones se producen por un mismo factor: los virus respiratorios. De hecho, existen más de 200 agentes virales capaces de provocar los síntomas característicos del resfriado, aunque la mayoría de ellos circulan durante los meses fríos. Sin embargo, algunos también pueden sobrevivir a altas temperaturas.
Además, un artículo publicado por los National Institutes of Health (NIH) señala que el resfriado en verano puede estar causado por virus distintos a los que predominan en invierno, como los enterovirus no polio. Se trata de un grupo de virus frecuente junto con el rinovirus, considerado el principal responsable del resfriado común. Suele provocar síntomas similares a los de un catarro, aunque también puede causar fiebre repentina y problemas gastrointestinales.
Síntomas y duración
Por lo general, el resfriado se incuba entre los primeros tres días tras la infección. Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva y, en la mayoría de los casos, desaparecen en una semana. Estos son algunos de los signos más comunes:
- Congestión nasal o moqueo
- Estornudos
- Tos
- Molestias o dolor de garganta
- Dolor de cabeza y molestias corporales leves
- Fiebre, en algunos casos
Tanto en invierno como en verano, el resfriado es una infección leve que suele curarse por sí sola, por lo que normalmente no requiere atención médica. En caso de sufrir complicaciones o un empeoramiento de los síntomas, sí se recomienda acudir a un profesional de la salud.
El dilema del aire acondicionado
Hasta un 20% de los cuadros catarrales o afecciones de las vías respiratorias aparecen debido al uso inadecuado de los aires acondicionados. Así lo recuerda la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
Una de las razones es que el proceso de refrigeración reduce la humedad en el ambiente. Esto provoca sequedad en la mucosa nasal y en las vías respiratorias, además de posibles inflamaciones y molestias en la nariz y la garganta.
Entonces, ¿se puede utilizar el aire acondicionado de forma segura? La respuesta es sí, aunque conviene tomar precauciones para no contraer un resfriado en verano. Evitar el flujo de aire directo, moderar el uso de estos aparatos y realizar un mantenimiento adecuado de los filtros, por ejemplo, puede reducir las molestias respiratorias y los contagios.
¿Cómo aliviar un resfriado en verano?
Muchos de los tratamientos para aliviar un resfrío invernal también se pueden aplicar en verano, aunque algunos de ellos son especialmente recomendables debido al calor, como son:
- Mantener un buen descanso: es clave para la recuperación. Dormir suficiente y reducir la actividad física durante unos días ayuda al organismo a combatir la infección.
- Hidratarse con frecuencia: evita la deshidratación y alivia la irritación de garganta.
- Evitar los cambios bruscos de temperatura: especialmente los provocados por el aire acondicionado, ya que favorece la sequedad de las vías respiratorias.
- Ventilar la habitación: ayuda a renovar el aire y, de esta forma, se evita la concentración de virus en espacios cerrados.
En definitiva, los catarros en esta época del año son una situación frecuente pero inesperada para muchas personas, ya que este tipo de infecciones suele asociarse con los meses más fríos. Los especialistas recomiendan la prevención como la mejor estrategia para reducir el riesgo de contraer un resfriado en verano.