El principal riesgo de los vapeadores es la edad en la que se inicia su consumo.

¿Es mejor vapear que fumar?

El tabaco tiene riesgos evidentes para la salud y, por ello, muchos fumadores recurren a los cigarrillos electrónicos. Pero, ¿es mejor vapear que fumar para la salud?

POR Mariona Fernández | 16 Febrero 2026

El tabaco sigue siendo la primera causa de muerte evitable en España, pese a los esfuerzos de la sanidad pública para reducir su consumo. Sin embargo, en 2010 se popularizaron unos pequeños cartuchos como una opción saludable para dejar de fumar. Hablamos de los vapeadores, unos dispositivos electrónicos con una forma similar a un USB, que llegaron al mercado con la promesa de ser más seguros que los cigarrillos tradicionales. 

Durante años se han cuestionado los efectos de vapear para la salud, aunque la falta de datos ha limitado conocer su impacto real. Hoy, nuevos estudios apuntan a que podrían no ser tan seguros como se creía en un principio. En este artículo analizamos las últimas evidencias científicas para saber si es mejor vapear que fumar.  

 

¿Cómo funcionan los vapeadores y qué inhalamos realmente?

Los vapers están formados por una batería, un atomizador, un depósito y un cartucho con líquido. Al inhalar, la batería calienta el atomizador y evapora el líquido. Aunque popularmente se habla de “vapor”, no se inhala solo vapor de agua. Se trata de un aerosol que mezcla sustancias químicas muy peligrosas para la salud. 

Los compuestos que se evaporan provienen del líquido de los cartuchos. Estos contienen propilenglicol —un derivado del petróleo— y glicerina vegetal, dos componentes que imitan el humo y la irritación de garganta del tabaco. El vapeo puede producir a largo plazo problemas respiratorios y pulmonares, según advierte la American Cancer Society

Por otro lado, en algunos se les añade saborizantes químicos, sustancias irritantes y formaldehído, un componente que aumenta el desarrollo del cáncer.

 

Los componentes del tabaco

Un cigarrillo contiene más de 4.000 sustancias nocivas y carcinógenas, según el Ministerio de Sanidad. Además de afectar al fumador, también afectan a las personas expuestas al humo. 

Los primeros componentes dañinos se absorben en el cultivo. La planta del tabaco absorbe nitratos, plomos, sustancias radiactivas y otros metales presentes en la tierra y los fertilizantes. Además, hoja del tabaco produce nicotina, la causante de la adicción a los cigarrillos. La World Heart Federation advierte que inhalarlo en grandes cantidades puede provocar problemas respiratorios, cardiovasculares y gastrointestinales

Sin embargo, la mayor concentración de sustancias químicas se encuentra en el humo del tabaco, y al menos 70 de ellas están vinculadas con el desarrollo del cáncer. Además, las colillas desechadas en el suelo siguen liberando contaminantes que afectan al medioambiente.

Por otra parte, durante la elaboración del tabaco se añaden aditivos para suavizar el sabor, como azúcares y aromatizantes. También pueden añadirse otras sustancias para mejorar la absorción de la nicotina, como el amoníaco.

 

Los riesgos del tabaco y el vaper para la salud

Teniendo en cuenta los estudios más recientes, los efectos de los cigarrillos electrónicosse reducen en un 95% comparado con los que causa el tabaco. Sin embargo, esto no significa que estén libres de riesgos. La evidencia señala que el vapeo puede tener consecuencias para la salud, especialmente cuando su uso es continuado o comienza a edades tempranas. 

 

Algunos de los riesgos asociados al vapeo son:

  • Desarrollar EVALI, una lesión pulmonar asociada al uso de los cigarrillos electrónicos y potencialmente mortal. 
  • Impactos en el desarrollo de la memoria y la atención, especialmente entre los jóvenes. 
  • Generar problemas respiratorios y cardiovasculares
  • Generar adicción a la nicotina. 

 

El tabaco, por su parte, sigue siendo el producto más perjudicial, con efectos ampliamente documentados y un mayor impacto en la salud. Algunos de los riesgos de fumar son:

  • Desarrollar cáncer de pulmón, laringe, boca, riñón o vejiga.
  • Aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Generar una fuerte dependencia de la nicotina.
  • Reducir la capacidad pulmonar y provocar fatiga con mayor facilidad.
  • Acelerar el envejecimiento del organismo.

 

El vapeo entre los jóvenes, un problema creciente

El principal riesgo de los vapeadores es la edad en la que se inicia su consumo. Cada vez más jóvenes y adolescentes utilizan estos dispositivos debido a la baja percepción de riesgo y a la falta de regulación en la comercialización de estos productos, según advierte un informe del Ministerio de Sanidad

Una de las encuestas del estudio, realizada en 2018-2019, reveló que prácticamente la mitad de los estudiantes españoles de entre 14 y 18 años habían probado cigarrillos electrónicos. El consumo en edades tempranas implica un mayorimpacto en la salud cognitiva de los jóvenes, especialmente cuando contienen nicotina, ya que puede generar dependencia.  

 

En conclusión, ¿es mejor vapear que fumar?

Aunque el cigarrillo electrónico contiene menos sustancias dañinas que el tabaco, este sigue provocando efectos a largo plazo que aún no se han descubierto. Además, la mayoría contienen altos niveles de nicotina, lo que mantiene la adicción. Por ello, aunque algunas personas lo usen para dejar de fumar, no es la mejor solución. Existen opciones menos perjudiciales para dejar de fumar. Se recomienda acudir a un médico para recibir asesoramiento y encontrar el método más adecuado. 

En definitiva, desde el punto de vista de la salud, no es mejor vapear que fumar. La mejor decisión sigue siendo evitar consumir ambos. 

Consulta todos los números de la revista

23 Compartir 138 Enero 2026