¿Por qué se forman piedras en los riñones?
Las personas que ya han sufrido piedras en los riñones tienen un mayor riesgo de volver a desarrollarlas en el futuro.
Las piedras en los riñones, conocidas también como cálculos renales, son una afección muy frecuente y dolorosa. Se producen debido a la acumulación y cristalización de minerales presentes en la orina. Su aparición suele ser más frecuente en hombres que en mujeres.
En la mayoría de los casos, su aparición está relacionada con problemas de salud, con algunos medicamentos o por la falta de hidratación. Además, las personas que ya han tenido piedras tienen un mayor riesgo de volver a desarrollarlas.
Aunque su expulsión suele ser bastante dolorosa, la intensidad varía según el tamaño, la ubicación y el tipo de piedra. Afortunadamente, existen tratamientos y métodos eficaces para prevenir que aparezcan.
Tipos de piedras en los riñones más comunes
Existen cuatro tipos principales de cálculos renales:
- Cálculos de calcio. Están compuestos en su mayoría de oxalato de calcio. Suelen aparecer en personas con dietas muy ricas en este componente, por un exceso de sodio, proteínas animales o por ciertos medicamentos.
- Cálculos de ácido úrico. Se forman por la acumulación de este compuesto en la orina. Suele tratarse reduciendo sus niveles en el organismo.
- Cálculos de estruvita. Pueden aparecer después de tener una infección urinaria. Suelen causar pocos síntomas al principio y crecen rápidamente.
- Cálculos de cistina. Son poco frecuentes y están relacionados con una enfermedad genética denominada cistinuria. Se trata de una acumulación excesiva de cistina en la orina, que acaba formando piedras en los riñones y la vejiga.
Los cálculos de calcio y de ácido úrico son los más frecuentes. Cada tipo requiere de un tratamiento y prevención específicos. Por tanto, cuando se expulsa un cálculo, se recomienda conservar una muestra para el médico. Así, el profesional podrá averiguar la causa de su formación y cómo prevenir su futura aparición.
Los síntomas más comunes
En general, las molestias no aparecen hasta que la masa empieza a desplazarse. Durante ese proceso, puede ocurrir que quede atascado en uno de los dos uréteres, que son los conductos que transportan la orina desde los riñones a la uretra. Este bloqueo suele provocar molestias, entre ellas:
Principales causas de las piedras en los riñones
Más de dos millones de personas en España tienen cálculos renales, y un 85% están asociados a la dieta y malos hábitos de vida. Así lo advierte el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia.
La principal causa de la aparición de cálculos renales es la falta de hidratación. Al no consumir suficiente líquido, el volumen de la orina disminuye y aumenta la probabilidad de que cristalicen los minerales en los riñones. Además, existen otros factores de riesgo. Algunos de ellos, mencionados por la American Key Fund, son:
- Antecedentes familiares. El riesgo de desarrollar esta afección aumenta si algún familiar la ha padecido anteriormente.
- Ciertos problemas médicos. Es más probable que se formen piedras en los riñones en personas que sufren otras condiciones. Por ejemplo, cistinuria, infecciones urinarias repetidas o inflamación crónica de los intestinos.
- Ciertos medicamentos y suplementos. Algunos fármacos, suplementos alimentarios o ciertos laxantes pueden favorecer la formación de cálculos renales.
- Haber tenido cálculos renales previamente. Las personas que han tenido más de una vez esta afección son más propensas a volverla a padecer en el futuro.
Hay que acudir al médico cuando...
Ante cualquier síntoma de dolor o molestia, es fundamental pedir cita con un profesional de la salud. En la mayoría de los casos, el tratamiento suele consistir en esperar la expulsión natural mediante la ingesta de agua y calmantes. No obstante, si la piedra bloquea las vías urinarias o provoca un dolor intenso, es posible que el médico recomiende un tratamiento específico para fragmentarla o facilitar la expulsión.
Si no se busca atención médica a tiempo, pueden aparecer complicaciones, aunque no son frecuentes. Entre ellas se incluyen dolor muy intenso, infecciones urinarias y en los riñones o la pérdida de la función de los riñones. La prevención es fundamental para evitar que este problema avance.
Consejos para prevenir este problema
Mantener una buena hidratación
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Más de la mitad del cuerpo humano está formado por agua. Por esta razón, se recomienda mantener una buena hidratación, especialmente en personas que han tenido cálculos renales anteriormente. En general, los profesionales recomiendan beber de seis a ocho vasos diarios, aunque, en algunos casos, el médico puede ajustar la cantidad según las necesidades de cada individuo.
Mantener un buen estilo de vida
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Algunos estudios han descubierto que el sobrepeso y la diabetes, además de aumentar el riesgo de problemas cardíacos, también están vinculados a los problemas renales. Pueden aumentar la producción de cálculos de oxalato de calcio y ácido úrico. Por ello, mantener unos buenos hábitos alimenticios es clave y puede evitar esta afección.
Equilibrar el consumo de algunos alimentos
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Las personas con más predisposición a tener cálculos renales deben moderar la ingesta de ciertos alimentos en función del tipo de piedra que puedan formar. En general, se recomienda reducir el consumo de sal y azúcar, ya que pueden aumentar la concentración de calcio en la orina. En el caso de los cálculos de oxalato, es aconsejable controlar la ingesta de alimentos ricos en este compuesto.
Consultar con un especialista ante cualquier síntoma
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