Los alimentos son una palanca imprescindible para asegurar la sostenibilidad  de la Tierra

La dieta planetaria

La forma de alimentarnos no solo juega un papel crucial en nuestro estado de salud, sino que también tiene un fuerte impacto en el medio ambiente. En un futuro próximo, la producción y el consumo de alimentos serán un factor esencial para mejorar los indicadores de salud global y hacer frente a grandes retos como el cambio climático.

POR Enric Ros | 06 October 2026

¿Qué mundo dejaremos a las próximas generaciones? ¿Qué papel juega la alimentación para alcanzar un estado de buena salud universal y garantizar la sostenibilidad de nuestro planeta? Estas y otras preguntas están, de forma implícita, en el origen del trabajo titulado Alimentos en el antropoceno, elaborado en 2019 (y actualizado en 2025) por la Comisión EAT-Lancet, formada por 37 científicos de 16 países líderes en diversas disciplinas, que van de la salud humana a las ciencias ambientales. 

Sus conclusiones son claras: los alimentos son una palanca imprescindible para mejorar, a escala global, la salud humana y asegurar la sostenibilidad de la Tierra.

 

Un sistema alimentario bajo presión

El imparable crecimiento mundial de la población ejerce una inevitable presión sobre el suelo y los recursos hídricos, incrementada por unas formas de producción basadas en la explotación. Nuestro actual modelo no es sostenible en el tiempo, ya que acarrea un aumento incesante de los efectos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y una distribución de los alimentos ineficiente y desigual.

Tal como explica en conversación con la revista Compartir Ujué Fresán, destacada investigadora en dietas sostenibles del Barcelona Institute for Global Health (ISGlobal), “producimos lo suficiente para alimentar a toda la población mundial, pero millones de personas siguen pasando hambre. Al mismo tiempo, desperdiciamos toneladas de productos, y contamos con una industria alimentaria que piensa fundamentalmente en términos de rentabilidad. El informe de EAT-Lancet nos propone algo muy importante: transitar hacia un modelo de dieta sana, sostenible y también económicamente justa y asequible”.

 

La dieta planetaria como propuesta para el futuro

Cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París es mucho más que una meta meramente política. Es, de hecho, la mejor forma de evitar que los niños de hoy hereden un planeta degradado en el que una parte importante de la población pueda sufrir enfermedades y desnutrición. El objetivo es que unos diez mil millones de personas, para 2050, consigan alimentarse mediante lo que el comité de expertos ha denominado “la dieta planetaria”. 

¿Y en qué consiste esta forma de alimentación? Tal como explica el Dr. Walter Willett, profesor de la Universidad de Harvard y copresidente, junto al profesor Johan Rockström, del panel de expertos que ha elaborado el informe de EAT-Lancet, esto “requerirá cambios sustanciales (…). El consumo mundial de frutas, vegetales, nueces, semillas y legumbres deberá duplicarse, y el consumo de alimentos como la carne roja y el azúcar deberá reducirse en más del 50%. Una dieta rica en alimentos de origen vegetal y con menos alimentos de origen animal conferirá una buena salud y beneficios ambientales”. 

 

Cinco estrategias para la gran transformación alimentaria

Conseguir que la dieta propuesta pueda extenderse a millones de personas a escala mundial supone diseñar un gran plan de acción. EAT-Lancet propone cinco cuestiones esenciales para alcanzar los resultados deseados:

  1. Buscar el compromiso internacional y nacional de múltiples instituciones para cambiar hacia dietas más saludables.
  2. Reorientar las prioridades agrícolas, pasando de un modelo de producción en masa de alimentos a producir alimentos saludables.
  3. Intensificar de forma sostenible la producción centrándose en aumentar su calidad.
  4. Alcanzar una gestión firme y coordinada de la tierra y los océanos.
  5. Reducir al menos a la mitad la pérdida y el desperdicio de alimentos.