¿Con qué frecuencia usar crema solar?
Aunque usar crema solar en verano es un básico innegociable, no siempre la aplicamos de forma correcta ni elegimos la más adecuada.
Cada año, los profesionales de la salud recuerdan la importancia de usar crema solar para proteger la piel de la radiación solar y prevenir futuras patologías. Especialmente en verano, cuando exponemos más nuestro cuerpo al sol y pueden aparecer manchas, rojeces y quemaduras.
Aunque el simple hecho de aplicar un fotoprotector parece suficiente, mantener una buena protección va más allá; implica comprender las necesidades de nuestra barrera cutánea, así como conocer qué loción es la más adecuada, cómo leer la etiqueta y cada cuánto debe aplicarse.
¿Cómo afecta el sol a tu piel?
La mayoría de los rayos que absorbe nuestra piel son los UVA y, en menor cantidad, los UVB. La sobreexposición a ellos puede provocar daños cutáneos a corto y a largo plazo. Estos son sus efectos, según la Skin Cancer Foundation:
Aunque los rayos UVA y UVB actúan de forma diferente, ambos pueden dañar la piel si la exposición es excesiva y si no se aplica protección.
Sin embargo, esto no significa que haya que evitar el sol por completo. La radiación solar es la principal fuente natural de vitamina D, esencial para el buen funcionamiento del cuerpo. Así, siempre que se tome el sol con precaución y sin olvidar usar crema solar, es posible disfrutar del aire libre de forma segura.
Aprende a elegir el protector solar ideal
Existe una amplia variedad de marcas y productos para proteger la piel del sol. Ante tanta oferta, a veces es difícil saber elegir el más adecuado, por lo que aprender a interpretar la etiqueta es fundamental.
A continuación, encontrarás una guía de los conceptos básicos que aparecen en los envases y qué significa cada uno de ellos:
Al seleccionar cualquier producto, hay que comprender previamente las necesidades de la piel y tener en cuenta las condiciones a las que va a estar expuesta.
Entonces, ¿cada cuánto hay que usar crema solar?
Los expertos recomiendan utilizar bloqueadores solares de forma diaria y durante todo el año. Para ello, recomiendan usar crema solar de FPS 30 o más en invierno. En cambio, durante el verano, se debería utilizar uno de 50 o 50+.
Así lo recomienda la Asociación Española contra el Cáncer, que, además, enfatiza la importancia de aplicar crema solar después de cada baño en la playa o la piscina. También recuerda que los fotoprotectores pierden eficacia con el tiempo y según las condiciones en las que se conserven. Por tanto, para garantizar una buena protección, hay que revisar la fecha de caducidad o, si el envase no lo indica, no utilizarlo más de tres años después de su apertura.
Otras recomendaciones para proteger la piel del sol
Usar crema solar es una de las medidas más eficaces para proteger la piel de la radiación solar, aunque por sí sola no suele ser suficiente. Los expertos de la Skin Cancer Foundation recomiendan combinar su uso con otros hábitos que ayuden a reducir los efectos de la exposición al sol.
- Evitar la exposición al sol en las horas de máxima radiación, entre las 12:00 y las 17:00 horas.
- Aplicar crema solar durante todo el año sobre la piel expuesta, especialmente en el rostro.
- Utilizar accesorios que ayuden a proteger la piel y los ojos, como sombreros o gafas de sol.
- Buscar zonas con sombra para reducir los efectos de la radiación solar.
- Usar bálsamos hidratantes con FPS para evitar que los labios se resequen por el calor o el viento.
- Beber agua con frecuencia para evitar que la piel se reseque y sea más vulnerable al sol.
El cuidado de la piel implica saber cómo protegerla e incorporar hábitos de protección diarios. Incluir el fotoprotector en la rutina diaria es una estrategia sencilla y eficaz para prevenir el daño acumulado por el sol. Al final, la diferencia entre una piel saludable y una dañada por los efectos acumulados del sol está en los pequeños hábitos de protección mantenidos a lo largo de los años.