La eliminación de cualquier lesión cutánea debe realizarse siempre bajo el diagnóstico y la supervisión de un médico.

¿Tengo un lunar o una verruga? Aprende a distinguirlos

En su mayoría, las diferencias entre lunar y verruga son fáciles de detectar y pueden ayudar a determinar el tratamiento más adecuado.

POR Mariona Fernández | 16 Octubre 2026

Nuestra piel está llena de manchas, protuberancias y lesiones cutáneas. Muchas de ellas tienen un aspecto parecido, por lo que suelen pasar desapercibidas. Por suerte, la mayoría son de carácter benigno y no suponen un riesgo para la salud.

Los lunares y las verrugas son dos de las imperfecciones más comunes que tenemos en el cuerpo. Es fácil y frecuente confundirlos, ya que en algunos casos tienen una forma o un color similares. No obstante, sí existen distinciones que conviene conocer, ya que saber las diferencias entre lunar y verruga facilita la detección temprana de anomalías cutáneas.

 

¿Cómo reconocer las diferencias entre lunar y verruga?

El primer detalle que debemos tener en cuenta es la apariencia. Las verrugas son pequeñas protuberancias que se elevan sobre la piel y tienen una textura rugosa o áspera. Su aspecto es irregular, parecido al de una coliflor, y su color puede variar desde un tono similar al de la piel hasta una tonalidad grisácea o marrón claro.

En cambio, los lunares —también conocidos como nevus melanocíticos— son pequeñas manchas redondas u ovaladas con contornos bien definidos. Su superficie suele ser lisa y aparecen como manchas pigmentadas. La mayoría están presentes en nuestro cuerpo desde el nacimiento, aunque también pueden surgir a lo largo de la vida, especialmente debido a la exposición solar.

Hasta aquí, las diferencias son claras. Sin embargo, existe una lesión que popularmente suele confundirse con una verruga: el nevus melanocítico intradérmico, un tipo de lunar que aparece con frecuencia en el rostro. Es completamente benigno y no implica ningún riesgo para la salud, aunque se considera antiestético debido a su aspecto elevado y a su localización, además de que puede contener vello. 

 

Entendiendo cada afección cutánea

Los lunares son agrupaciones de melanocitos, las células encargadas de producir melanina. En lugar de distribuirse de forma uniforme por toda la piel, estas células se concentran en un mismo punto y forman un pequeño cúmulo visible. En la mayoría de los casos, los nevus son benignos, aunque algunos pueden evolucionar a melanoma, uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos.

En el caso de las verrugas, su origen es viral. Están causadas por el virus del papiloma humano (VPH), que provoca que las células se multipliquen rápidamente y formen pequeños bultos en la superficie de la piel. Pueden aparecer en distintas zonas del cuerpo, como las manos, el rostro, los pies, las axilas o los genitales. Su eliminación no siempre es sencilla, ya que son profundas y cuentan con una red propia de vasos sanguíneos.

 

¿Cuándo hay que acudir a un dermatólogo?

Aunque las diferencias entre lunar y verruga son claras, a veces puede resultar difícil determinar con certeza la naturaleza de una lesión cutánea. Ante cualquier duda, es recomendable consultar con un dermatólogo para que la examine.

Por otra parte, existen algunos casos específicos en los que sí es necesario visitar a un profesional:

  • Cuando se detecte una verruga en una zona delicada o especialmente visible.
  • Si se identifica un lunar con aspecto asimétrico, bordes irregulares o un tamaño considerable, para descartar que sea un melanoma.
  • Si aparecen molestias, como picor, dolor o sensibilidad al tacto.
  • En caso de sangrado o lesiones asociadas a cualquiera de estas afecciones cutáneas.

Si detectas una imperfección en la piel, bajo ninguna circunstancia debes manipularla o intentar extirparla por tu cuenta, ya que podría infectarse, sangrar o provocar dolor y complicaciones adicionales.

 

Tratamientos para verrugas y lunares

La eliminación de cualquier lesión cutánea debe realizarse siempre bajo el diagnóstico y la supervisión de un médico. Para las verrugas, existen diversos tratamientos de venta libre que pueden ayudar a eliminarlas. Si persisten, el dermatólogo puede recurrir a otros procedimientos, como la cirugía láser, la extirpación quirúrgica o la crioterapia, entre otros.

En el caso de los lunares, su extirpación no siempre es necesaria, ya que la mayoría son benignos, aunque existe la posibilidad de que algunos evolucionen a melanoma. Afortunadamente, si se detectan a tiempo, pueden tratarse con éxito. En estos casos, el dermatólogo puede extirparlos mediante procedimientos como la terapia láser o una intervención quirúrgica.

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