Guía práctica de cosmética natural
Aprende a tomar decisiones informadas a la hora de elegir cosmética natural y descubre cómo preparar algunos productos en casa.
La cosmética natural es cada vez más demandada por un perfil de consumidor cada vez más exigente, concienciado de la importancia de elegir productos de calidad y de informarse sobre sus ingredientes.
No obstante, esta demanda no aumenta solo por la calidad. La creciente preocupación por el cuidado personal, el respeto por el medioambiente y el desarrollo sostenible, así como el comercio de proximidad, justo y cruelty free, está alterando las reglas del mercado. Como resultado, muchas personas optan por elegir productos bajo esta nueva mentalidad y teniendo en cuenta su impacto en el entorno.
Es importante destacar que la cosmética natural no es más que la evolución de los productos que se han utilizado durante siglos como tratamientos de belleza. Ya los antiguos romanos usaban miel, aceite de oliva y leche como ungüentos faciales, e incluso cera de abejas para eliminar arrugas. También encontramos los conocidos baños con leche de burra que tomaba Cleopatra para mantener una piel suave y radiante.
Beneficios de la cosmética natural en la piel
La cosmética natural es una opción más suave y con menos químicos que la convencional. De hecho, es especialmente relevante en estos tiempos debido al aumento de las pieles reactivas o con tendencia atópica.
Normativa de los productos naturales
Actualmente, la cosmética natural no cuenta con un reglamento específico, sino que cumple el mismo marco que afecta a los productos convencionales, Reglamento Europeo 1123/009. Este obliga a que los productos incluyan un etiquetado (INCI) detallado con los componentes, ordenados de mayor a menor concentración. También prohíbe el uso de sustancias prohibidas por la UE y obliga a garantizar la seguridad del consumidor.
Pero el principal problema es que la legislación tiene un vacío que difumina la diferenciación de cosméticos. Y es que no existe un mínimo de % de naturalidad que deben tener las fórmulas naturales, por lo que los fabricantes pueden decidirlo libremente y llevar a cabo estrategias de marketing que confundan al consumidor.
En cambio, sí existen certificaciones privadas en el mercado que, bajo sus propias normas y criterios de evaluación, certifican si el producto es “ecológico”, “bio” u “orgánico”. Además, actualmente existe una guía internacional llamada ISO 16128 que unifica diversos criterios para calcular la naturalidad de un producto. Aunque su cumplimiento es opcional, muchas empresas ya utilizan este estándar para indicar el nivel de ingredientes naturales en sus fórmulas.
Lo que debes saber antes de comprar cualquier cosmético
Así como en el sector alimentario, en el mundo de los cosméticos muchas marcas también hacen uso del greenwashing para ecoblanquear sus productos. Se trata de una estrategia de marketing muy extendida que busca proyectar una imagen de sostenibilidad sin evidencias claras ni certificados.
En estos casos se utilizan palabras vagas como “natural”, “verde”, sin un respaldo claro, o mediante un packaging con colores verdes y figuras orgánicas. Para evitar caer en esta trampa y garantizar que los cosméticos son realmente orgánicos, es recomendable:
- Aprender a leer la lista INCI, ya que nos indica la composición y la naturalidad de la fórmula. Este debería estar principalmente compuesto de plantas, aceites vegetales u otros compuestos de origen natural.
- Revisar si el producto cuenta con alguna certificación de calidad.
- Contrastar la información de la parte frontal con la lista de ingredientes y su posición en esta.
- Escuchar las necesidades de la piel.
- Investigar y elegir marcas de cosmética natural transparentes en sus ingredientes y fabricación.
La clave está, en definitiva, en elegir cosméticos naturales de calidad, saber informarse correctamente y entender cuáles son las prioridades para la dermis.
Productos naturales que puedes preparar en casa
Exfoliante con café
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El mismo café que solemos consumir para despertarnos por la mañana también puede utilizarse como exfoliante para mantener una piel radiante y rejuvenecida.
Basta con mezclarlo con aceite de coco en partes iguales para crear una textura suave y homogénea. A continuación, solo hay que aplicarlo por el cuerpo y masajear suavemente para notar sus beneficios.
Loción desmaquillante
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Los desmaquillantes caseros, además de ser útiles, también pueden aportar beneficios para el cutis.
Una de las recetas caseras más conocidas se prepara mezclando infusión de manzanilla fría con la misma cantidad de aceite de oliva o almendras. Esta opción es conocida por su adaptación a cualquier tipo de piel, aunque también pueden prepararse desmaquillantes con aceite de coco y tomillo.
Dentífrico casero
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En la medicina Ayurveda se usa el aceite de coco como enjuague previo al cepillado –conocido como oil pulling – para mejorar la higiene de las encías.
En casa, este puede usarse como dentífrico mezclando dos cucharadas con otras dos de bicarbonato. También puede añadirse varias gotas de esencia de menta para aportar sensación de frescura.
Aunque aún existe evidencia limitada sobre sus beneficios, expertos de la salud bucal atribuyen a este ingrediente la reducción de la placa, la mejora del aliento y una acción antibacteriana.
Bálsamo labial
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Los cambios de temperatura pueden llegar a resecar, agrietar o deshidratar los labios. Por ello, llevar siempre un bálsamo en el bolso o en los bolsillos.
Para prepararlo de forma natural, solo se necesita mezclar una cucharada de cera de abejas junto con una de aceite de coco y otra de manteca de karité. A continuación, debe calentarse al baño maría hasta que se derrita la mezcla, para luego verterla en recipientes pequeños. También pueden añadirse aceites esenciales para aportar aroma.