Varios estudios denuncian la invasión de los ultraprocesados en la industria alimentaria
La OMS y UNICEF han calificado la proliferación de los productos ultraprocesados como una amenaza sistémica y urgente.
Una serie de revisiones científicas publicadas recientemente en la revista The Lancet alertan sobre un drástico cambio de paradigma alimentario: los ultraprocesados han colonizado la dieta mundial, impulsados por el afán de lucro de grandes corporaciones.
Al igual que ocurrió con la industria tabacalera en el siglo pasado, un puñado de gigantes empresariales domina el mercado utilizando tácticas agresivas para proteger sus intereses económicos. No se trata meramente de comida, sino de preparaciones industriales diseñadas artificialmente para ser hiperpalatables y adictivas, desplazando a los alimentos frescos y erosionando la salud global a una escala sin precedentes. Este fenómeno se expande como una especie invasora por todo el planeta, penetrando con especial virulencia en los países de ingresos medios y bajos, donde las ventas de estos productos aumentan a un ritmo vertiginoso.
Un peligro alertado por la OMS
El modelo de negocio de esta industria se basa en transformar materias primas baratas —como maíz, soja, trigo y aceite de palma— en mercancías comestibles de baja calidad nutricional, lo que acaba destruyendo las dietas tradicionales y la cultura culinaria local. Además, su expansión hacia economías en vías de desarrollo está generalizando enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y patologías cardiovasculares en poblaciones vulnerables.
Respaldando esta contundente denuncia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF se han sumado a la alerta, calificando la proliferación de estos productos como una amenaza sistémica y urgente. Mientras la OMS advierte sobre el peligro que representan para la salud pública, la equidad y la sostenibilidad ambiental, UNICEF pone el foco en la protección de la infancia, exigiendo que se priorice el bienestar humano por encima de los beneficios corporativos.