5 especies que ya no están en peligro de extinción
Aún lejos de alcanzar la utopía del equilibrio de la biodiversidad, hoy podemos hablar de especies que han conseguido restablecerse en el ecosistema.
Por más triste que pueda resultar, cada año aumenta la lista de animales en peligro de extinción. De hecho, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) calcula que más de 48.600 especies están bajo amenaza de desaparecer del planeta, una lista que, desafortunadamente, crece cada año.
Durante años, muchas organizaciones, voluntarios e instituciones gubernamentales han estado luchando para proteger el medioambiente y a la fauna que habita en él. En 2020, se puso en marcha en Europa la Estrategia sobre la Biodiversidad 2030 dentro del Pacto Verde Europeo, que compromete a los estados miembros de la UE a restaurar y proteger los ecosistemas del continente para 2050. Para 2030, se prevé conseguir la recuperación de, al menos, el 20% de las tierras y de las zonas marítimas del territorio.
Aunque aún queda mucho trabajo para llegar a recuperar toda la fauna, diversos países han conseguido salvar a especies que estaban en peligro de desaparecer. En este artículo encontrarás 5 especies que ya no están en peligro de extinción y, una de ellas, forma parte de la península ibérica.
¿Qué causa la desaparición de una especie?
Los ecosistemas saludables nos proporcionan una serie de elementos que solemos dar por sentado y que, si no fuera por la biodiversidad, no podríamos disfrutar. Gracias a los seres vivos que nos rodean, gozamos de aire limpio, suelos fértiles, regulación climática y una gran variedad de vegetación saludable. Cuando alguna especie desaparece del entorno, se produce un impacto que desestabiliza el equilibrio de la cadena alimentaria y, en consecuencia, puede hacer peligrar la existencia de otros seres vivos.
El impacto humano es uno de los factores principales que provoca cambios drásticos en la biodiversidad. La desforestación masiva, el monocultivo intensivo y la urbanización destruyen los hábitats naturales de muchos animales, y la caza ilegal y desregulada agrava el peligro de extinción de muchas especies vulnerables. Además, a esto se suman otros factores de riesgo, como el cambio climático, la contaminación y la introducción de especies exóticas invasoras.
Criterios y categorías de especies en peligro de extinción
Cuando una especie está al borde de la desaparición, pasa a formar parte de la Lista Roja de la UICN, que evalúa a seres vivos de todo el mundo y los clasifica según su población y su grado de riesgo de extinción. Los gobiernos de todo el mundo utilizan este indicador como guía para conservar las especies y su hábitat.
A continuación, puedes consultar un barómetro con algunas de las principales distinciones de la Lista Roja y diferentes animales que se encuentran en cada rango.
¿Qué se está haciendo en España?
En la península, la protección de la fauna autóctona se rige principalmente por la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad (42/007), alineada con los objetivos europeos de conservación. Esta normativa establece la obligación de preservar las especies autóctonas.
La importancia de cuidar el mundo que nos rodea
A lo largo de la historia, muchas personas comprometidas con el planeta han dedicado esfuerzos y recursos a recuperar y proteger especies en peligro de extinción. Afortunadamente, algunas de estas historias han tenido un final esperanzador y han logrado salir del umbral de la desaparición.
Estos casos nos hacen recordar el poder de la intervención humana y nos invitan a tomar conciencia del impacto que tienen nuestras decisiones en el ecosistema y a emprender acciones responsables para preservar la biodiversidad del planeta.
Especies que ya no están en peligro de extinción
Lince ibérico
1 de 5
Aunque a finales del siglo pasado el lince ibérico se encontraba muy cerca de la desaparición, en 2024 consiguió salir de la Lista Roja con más de 2.000 individuos de esta especie en toda la península. La caza furtiva fue una de las causas principales de su desaparición masiva.
Gracias al trabajo de diversas organizaciones y entidades de repoblación, protección y denuncia de prácticas ilícitas, ahora, el lince ibérico deja de estar en peligro extremo, aunque aún está lejos de convertirse en una población estable.
Águila Calva
2 de 5
Otro de los más destacados logros de conservación del siglo XXI es el águila calva que, además de ser un ave majestuosa, es el emblema nacional de Estados Unidos. Las aves cazadoras siempre se han percibido como una amenaza, especialmente para los ganaderos y pescadores, y fue por esta razón por la cual casi desaparece por completo esta ave en los años 60.
Tras la prohibición del insecticida DDT y la puesta en marcha de un programa de recuperación, ahora está catalogada como una especie “de preocupación menor”, con aproximadamente 300.000 individuos en EE.UU.
Ballena jorobada
3 de 5
La población de este mamífero ha mejorado notablemente durante los últimos años después de la caza masiva por parte de la industria ballenera. Fue en la década de los 60 que empezaron a ponerse en marcha medidas para proteger a las ballenas debido a su grave peligro de extinción.
Afortunadamente, en 2015 dejaron de estar en peligro de extinción y en 2025 su población ya rondaba los 114.000 individuos.
Panda gigante
4 de 5
40 años después de entrar en la Lista Roja, los adorables osos panda han dejado de estar en riesgo de extinción, aunque siguen siendo una especie vulnerable. El cambio climático ha alterado gravemente el crecimiento del bambú en China, el alimento imprescindible para ellos, y su cría en cautividad es extremadamente complicada.
Sin embargo, gracias a los esfuerzos nacionales por crear reservas naturales, conservar la especie y reconstruir su hábitat natural, ahora hay más de 1.800 ejemplares. Pero siguen estando bajo lupa, pues aún no se han conseguido reintroducir con éxito en la naturaleza.
Rinoceronte blanco
5 de 5
Durante muchos años se pensó que el rinoceronte blanco había desaparecido por completo, y no fue hasta finales del siglo XX que se encontró un centenar de rinocerontes en Sudáfrica. Desde entonces, esta especie vive en reservas protegidas dentro del continente para preservar su existencia y es la única subespecie de rinoceronte blanco que no se considera en peligro inminente.